Gastronomía

Una de las mejores maneras de conocer un lugar es probando los platos más típicos.

Crevillent cuenta con una variedad de platos de tradición que hoy en día son los más populares y son cocinados en la mayoría de las casas.

Contamos con una tradición arrocera con muchas clases de arroces y formas de cocinarlo… De los más típicos; el arroz con conejo y caracoles, el arroz y mondongo, de verduras, el arròs caldós, …

Otros de los platos tradicionales para degustar son la gachamiga y el cocido con pelotas, protagonista en muchas de las mesas de la navidad crevillentina.

Durante la celebración de La Semana Santa, la Villa de Crevillent huele a «Pa Torrat«, bacalao, ajos al horno y habas tiernas, cumpliendo así con la tradición de no consumir carne durante esas fechas.

También en el transcurso de esas días los hornos de Crevillent preparan sin descanso las tradicionales cocas crevillentinas, otro elemento indispensable del tradicional almuerzo del Viernes Santo.

La elaboración de estas cocas se remonta a mediados del siglo XIX y a lo largo del tiempo han ido evolucionando y ampliando su variedad…

De la más típica como puede ser la coca de boquerón, a otras como la de verduras, sardinas, «molletes», atún y huevo, jamón de york y pisto.

Todas estas variedades las puedes encontrar durante todo el año en los hornos crevillentinos.

Como postre, concluimos nuestro recorrido por la gastronomía crevillentina con la toña, un bizcocho circular espolvoreado con azúcar que se suele degustar con chocolate a la taza.
Además otras de las elaboraciones tradicionales son el pan de higo y el arrop i tallaet, un almíbar concentrado hecho de mosto de uva muy dulce, oscuro y espeso.

Para los meses más calurosos, contamos con fábricas de helados y granizados especializadas en la elaboración de horchata cuyos orígenes se remontan al año 1910.